Dr. Carmen Ibáñez

carmenDr. Carmen Ibáñez studierte parallel Soziologie an der Universidad Mayor de San Andrés und Ökonomie an der Universidad Católica Boliviana, beide in La Paz, Bolivien. Nachdem ihr ein Stipendium für Nachwuchswissenschaftler des DAAD einen Aufenthalt am IHILA der Universität zu Köln ermöglichte, promovierte sie an der Universität Rostock über die politischen Folgen der internen Migration in Bolivien. Aktuell ist sie Dozentin und Fellow im Kompetenznetz Lateinamerika an der Universität zu Köln. Ihre Forschungsschwerpunkte sind Migration, Ethnizität und soziale Bewegungen.

 

 

 

 


Dr. Carmen Ibáñez estudió Sociología en la Universidad Mayor de San Andrés y Economía en la Universidad Católica Boliviana en La Paz en Bolivia. Con una beca del DAAD para jóvenes investigadores llegó a la Universidad de Colonia al Instituto de Historia Ibérica y Latinoamericana. Se graduó de doctor en la Universidad de Rostock investigando sobre las consecuencias políticas de la migración interna en Bolivia. Es profesora y miembro en la red de investigación sobre Latinoamérica de la Universidad de Colonia. Sus áreas de investigación son la migración, la etnicidad y los movimientos sociales.

 

Ponencia:

A lo largo de las últimas déca­das han proliferado distintas posturas, en lo que se refiere al concepto de “desarrollo” y en algunas de ellas, como las escuelas estructuralista y neoestructuralista, América Latina ha sido un actor preponderante. Bajo este contexto, surge el Buen Vivir como campo interpelador de este concepto (y de muchos otros). La teorización del Buen Vivir, asumido hasta ahora como idea en construcción, exige repasar la conformación de los procesos que hicieron posible su emergencia pero también exige poner en el tapete la conceptulización que se hace, a partir de ella, la idea de “desarrollo”.

En la ponencia me interesa debatir la “cuota de romanticismo y contradicciones” que se le atribuye a la propuesta del Buen Vivir, pero también me interesa analizar la interpelación que desde esta propuesta se le hace al concepto de “desarrollo” impuesto desde los países hegemónicos.